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Ritual contra la envidia en el trabajo



La ruda es un potente ingrediente ampliamente usado en Magia Blanca. Sus usos como repelente y protector contra toda energía negativa están claramente comprobados y su empleo en cualquier ritual que tenga estos fines, será siempre satisfactorio.

En la presente ceremonia se utilizará la ruda para alejar las envidias que se hayan producido en el entorno laboral. Para ello, además del ritual, será importante tratar de hablar con quienes puedan envidiarnos, hacerles sentir importantes, incluso más que nosotros, para que se sientan contentos consigo mismos y disuelvan sus emociones negativas.

Objetos necesarios

Una tela púrpura
Aceite de ruda
Hojas de ruda fresca
Un hilo rojo
Flores o esencia de azahar

El aceite de ruda se puede conseguir en cualquier tienda de esoterismo. De obtener esta poderosa sustancia, podrá ser sustituida por aceite vegetal, aunque el efecto del ritual será bastante menos potente.

Ritual

• Impregnar la tela morada en aceite de ruda.

• Machacar las hojas frescas de ruda.

• Depositar las hojas y las flores o la esencia de azahar en el centro de la tela.

• Atar el paño con el hilo rojo, a modo de bolsa.

• Dejar la bolsa en algún rincón del centro de trabajo cercano al sitio donde pasemos la mayor parte del tiempo, donde nadie vaya a tocarla ni moverla.

• Una vez al mes, cambiar las hojas de ruda por otras frescas para preservar el poder del ritual.

El azahar es la flor de ciertos árboles, especialmente del naranjo, el cidro y el limonero. Es sumamente perfumada y tiene la virtud de calmar la irritabilidad.

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Este ritual debe llevarse a cabo los días 20 de cada mes. 

Se debe elegir la mejor y más tentadora manzana roja que se encuentre en el mercado; aquella que no tenga picaduras de insectos, ni manchas, ni defectos.

 Después de lavarla y secarla bien, la frotaremos dejándola brillosa, reluciente. 

Seguidamente le daremos un mordisco a la misma, tragando el trozo entero de la fruta que nos ha quedado en la boca, sin masticar. 

Ataremos con una cinta blanca a la manzana, una pequeña fotocopia color de un retrato de nuestra pareja; posteriormente envolveremos todo con un papel virgen blanco; y en seguida lo llevaremos a los pies de un árbol bien frondoso, en donde lo dejaremos allí depositado. Lo ideal es realizarlo tres veces, una por mes y luego dejar pasar por lo menos otros tres meses antes de volver a repetir la secuencia.

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